La pintura es lo más fácil para cubrir las paredes, no solo por fácil de aplicar sino que además es muy económico. Con pintura puede renovar el aspecto, la decoración de las habitaciones o un ambiente sin hacer grandes reformas y sin gastar mucho dinero. La idea es que se tenga la suficiente imaginación como para que la pintura por más fácil no sea sencilla. Para esto debes investigar y saber que no solo existe la posibilidad de pasar la brocha y listo, sino que el mundo de la pintura sobre pared es muy amplia.

Por ejemplo, la pintura lisa aporta un acabado limpio a la decoración siempre que el color sea el indicado. Las claves para conseguir la mejor pintura es el tipo y color de la misma. Hay pinturas para cada ambiente y para cada familia, por ejemplo en una familia donde existen niños y sin dudas puede suceder que las paredes sean rayadas o manchadas es necesario pintar con alguna que sean lavables.
Básicamente existen dos tipos de pintura, ellos son la pintura al agua o látex y la pintura al aceite o esmaltes. También se dividen según el acabado que tengan, por ejemplo el satinado, el mate y el brillante.
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Las patinas es una de las mejores técnicas para aplicar en la decoración de paredes. Esta trata de conseguir entre la pintura de base y la pintura de la patina un efecto transparente. Obviamente que las patinas se reflejan de forma distinta según el material donde se aplique, sean paredes de madera o paredes de material. La patina en paredes suele ser más suave que en otras superficies más pequeñas. El falso estucado es la técnica que mejor se adapta a paredes.

El falso estucado imita los antiguos estucos venecianos, es la pátina que más se utiliza en decoración. Patinar consiste en extender la pintura de la pátina sobre el objeto o superficie a patinar y, antes de que se seque, limpiar la pátina con un trapo o tela que no pierda pelusa, en todas direcciones, quitando incluso restos de pintura, intentando conseguir un sólo color, aunque dejando buena cantidad de sombras entre base y pátina.
Otro de los efectos que puedes conseguir con la patina es el añejamiento. En este caso la patina luce antigua y desgastada, aquí se trata acentuar relieves, oscurecer huecos y realzar el modelado. El trapeado también es una especie de falso acabado pero más agresivo y entonces esto hace que el trapo se marque mas en sus movimientos. Los efectos del trapeado oscilan entre los suaves y sutiles, a los fuertes y vivos, dependiendo de los colores y los tipos de trapos empleados
Otra técnica es la de esponjado, esta es la más fácil de todas. Con una esponja se golpea sobre la pintura para lograr un efecto impecable dependiendo de la intensidad con que se haga y además de la clase de esponja que utilices. Todas estas técnicas nos sirven para:
Las paredes de la casa sin dudas son uno de los espacios más importantes, pero sin embargo no mucha gente les presta la atención y la dedicación debida y solo se limita a pintarlas de algún color y listo. La magia que aportan las paredes invitan a poder realizar sobre ella una incalculable cantidad de técnicas y así lograr que la pared recupere su encanto propio.

Por ejemplo si una de tus paredes luce muy común y hasta llega a aburrirte te aconsejamos que realices sobre ella algo conocido como friso. El friso en las paredes no es más que una franja de una altura considerable que puede ser de mármol, madera o simplemente pintado. Este se usa en la parte inferior de las paredes y ayuda no solo a que la pared luzca maravillosa sino que además ayuda a que las imperfecciones propias de muchas paredes puedan ser perfectamente ocultadas.

Lo bueno del friso es que su estructura de encaje perfecto no permite que queden espacios y su estructura se vuelve muy bonita y exacta.