Desde hace algunos años, las pinturas que encontramos en los centros especializados y otras áreas comerciales, deben pasar un control de calidad y deben garantizar como principal propiedad el ser biodegradables para que se respete el medio ambiente. Pero eso se aplica para todas las marcas y tipos de pintura. Componentes como el plomo, el titanio y arsénico, se han ido eliminando de todas las fórmulas para su fabricación, tanto en las acrílicas como los esmaltes sintéticos, óleos, acuarelas, barnices, lacas, etc.
En este impulso por mejorar la calidad de las pinturas, los químicos no se han conformado con crear nuevas fórmulas más ecológicas, sino que han añadido una lista de productos nuevos para el mercado pensando también en la diversidad de clientes y sus necesidades. Así tenemos pinturas perfumadas con distintos aromas, donde y por un tiempo limitado, nuestro hogar olerá a lavanda, limón o al de nuestro gusto, de ...